
Para este mes de noviembre, la gran estrella es el
XXI Festival Internacional de Jazz de Granada. Se presume que esta edición puede ser una de las más importantes de las veintiuna que se habrán celebrado hasta ahora. Lo seguro es que, por su amplia y magnífica programación, el de Granada será el mejor festival del otoño que se celebrará en España. En este número damos sobrada información tanto de su sección oficial, como de las actividades paralelas, entre las que se incluyen trasnoches en locales nocturnos de la ciudad y poblaciones cercanas, un ciclo de cine y algunas importantes actuaciones, como la de
Cesaria Evora.

En otros terrenos de la cultura, también hay otras ofertas interesantes. Por ejemplo, el
Palacio de Congresos será el escenario donde actuarán esos cómicos de primera que son los
Tricicle. Vienen para deleitarnos con una antología de lo mejor de sus 20 años de trayectoria. Y para diseñar el programa, un sistema insólito. La compañía pedirá al público, mediante una encuesta, que elija los sketchs que desea ver representados. Luego, un sofisticado sistema informático dispondrá el escenario, de acuerdo al menú que haya salido elegido. Lo llaman programación interactivo.

En cuanto a las exposiciones, podemos destacar la presencia en el
Parque de las Ciencias de una muestra que abordará el tema de la
Anatomía humana. La relación del hombre con su propio cuerpo, nada menos, es el objeto de esta interesante exposición. Todo un ejercicio de introspección interior.
Por lo que respecta a nuestras secciones fijas, en la página titulada
De ayer a hoy hemos viajado en el tiempo hasta los antiguos jardines de Estefanía, que se convirtieron luego en la actual
Cuesta Escoriaza, que hace nueve décadas todavía no existía. Y en
Paseos por Granada, el monumento que comentaremos es el
Palacio de Dalahorra, de época musulmana, situada en la antigua alcazaba árabe, en el Albaicín.

Por último, no podemos dejar de referirnos a la
entrevista de este mes, que está dedicada a
Alejandro Corral. Muchos son los granadinos que conocen sus monstruos de gomaespuma de aspecto tenebroso, pues sus exposiciones siempre tiene gran éxito.
Poco más queda por añadir, salvo desearos que disfrutéis del jazz, de las castañas y de los paisajes otoñales. Basta darse una vuelta por la Vega de Granada para comprobar que esta estación no es triste, como algunos dicen, sino muy alegre, a juzgar por el amplio despliegue de colorido que llega con ella. Hasta el próximo mes.