Jazz en Granada
Veinte años no son nada

Pudiendo ser veintiuno desde luego. Lo curioso de esta ciudad es que aunque algo lleve media vida haciéndose su realización siempre está en entredicho. Cuando se escribe y se imprime que una actividad "está consolidada" es para echarse a temblar, porque realmente se quiere decir todo lo contrario. La historia del festival de jazz de Granada es larga y tortuosa. Habría que remontarse a las primeras muestras que se hicieron en la universidad, cuando Filosofía estaba en el Hospital Real, aquellas actuaciones junto con el programa de matinales de jazz ¡del Ministerio de Educación y Descanso! Fueron el embrión de la primera Muestra de Jazz y Blues de Granada, que así se llamó.
El éxito de la iniciativa, privada en las dos ocasiones, supuso un despegue del género en nuestra ciudad. No fue ajeno a esa situación el trabajo del entonces técnico del Area municipal de Cultura Antonio Muñoz Molina, muy aficionado al jazz y con posterioridad escritor de éxito y académico de la lengua. Muñoz programaba una actuación mensual en el Auditorio Manuel de Falla y luego presidió el Club de Jazz de Granada. En los años ochenta el jazz en esta ciudad casi llegó a ser mayoritario, y fruto de ese ambiente fue una generación de músicos que no ha tenido continuidad tras ella.
En manos del Ayuntamiento el Festival comenzó a sufrir vaivenes, recortes de presupuesto, ampliaciones, retrasos y todo tipo de modificaciones, llegando al cabo de los años ha proponerse su desaparición. Por vergüenza no doy nombre del concejal que llegó a sugerirlo. Y aunque se mantuvo en cartel maltrecho y viviendo de las rentas de los potentes programas que había ofrecido, por lo menos se siguió realizando, mientras algunas otras muestras como la de Sevilla desaparecían.
Una nueva etapa aparecería cuando la desidia del Ayuntamiento fue suplida por la Diputación Provincial , colaboradora hasta entonces y que estaba viendo crecer la repercusión del Festival de Jazz de Almuñécar, propiedad suya. La entrada de la Diputación supuso un empujón cualitativo más que económico, nuevos aires y voluntad de futuro. En esta nueva situación el festival cambió de fechas, empezó a hacerse durante los fines de semana y llegaron los llenos continuos. El año pasado sin ir más lejos fue imposible encontrar entradas para la mayoría de los conciertos al estar agotadas con semanas de antelación, funcionando la reventa ¡y las falsificaciones!.

Así las cosas la edición 2000 es la más extensa de toda la historia del festival, por comparar: el núcleo es el mismo del festival de Otoño de Madrid....pero con 20 actuaciones más. Indiscutiblemente este año el festival de Granada será el más importante por cantidad y calidad que se celebre en el otoño español. Aunque, y volviendo al principio, el patronato y la oficina del festival que iba a dar un carácter profesional y menos artesanal al certamen, prometido al unísono por todos los implicados políticos, siga este año sin ser una realidad.
Si el programa principal es impresionante, no menos queda el paralelo y los trasnoches, con cuatro salas de la ciudad volcadas en torno al genero negro. En total serán 39 las actividades que habrá en un mes de 30 días, oséa que el aficionado no tendrá tregua durante todo el mes. Con dirección del Area de Cultura de la Diputación, la colaboración del Ayuntamiento, Junta, Huerta de San Vicente, Cervezas Alhambra, y con el apoyo de Visogsa y la Caja de Granada, el Festival comenzará el día 1 y terminará el 26. Las actuaciones se realizarán en el teatro Isabel, teatro Alhambra y los clubes Eshavira, Secadero, Salsero Mayor y Alexis Viernes. El precio de las entradas es de 1000 pesetas, existiendo la posibilidad de comprar un abono (limitados a 250) por 9000 con el regalo de un CD doble del sello Go-Jazz. Las actividades de los trasnoches son gratuitas.
Nada mejor para abrir un festival de jazz que hacerlo con el saxofonista cubano Paquito D´Rivera, para hacerlo con magnífico toque y el optimismo que han caracterizado siempre al habanero, de actualidad últimamente por la película que ha rodado Fernando Trueba sobre él y sus compañeros del área latina del jazz y, también por la publicación de sus memorias Mi vida saxual. Dia10.
Seguirá el director musical de Van Mórrison y leyenda viva del pop y el blues: el organista Georgie Fame el día 11. El 12 podremos escuchar al conguero y trompetista Jerry González, uno de los vanguardistas del ramo hispano. La decisión de presentar a partir de este año un ciclo de jazz europeo traerá este año al pianista francés Franck Avitabile (con el trío de Ricky Ford el 13) y a Martial Solal el 20. Será también un placer comprobar el trabajo del joven fiera Don Braden dirigiendo a la Big Band de Granada el viernes 17. Comenzando el segundo fin de semana del festival que continuará con el cubano bebo Valdés, padre de Chucho y legendario pianista durante más de treinta años retirado. El blues de fuste estará representado por la electricidad de Joe Louis Walker el 23 y el ortodoxo-con-aspiraciones Corey Harris, joven más que promesa del sello Alligator. El último fin de semana de la muestra está dedicada a tres pianistas de nivel incontestable: Ahmad Jamal (con George Coleman), Randy Weston (25) por la parte histórica-monumental y el exuberante Gonzalo Rubalcaba como cierre el domingo 26.

Fuera del programa principal estará el grupo Cubop haciendo un concierto en homenaje a Tito Puente que será grabado en directo para ser el contenido del próximo disco de la formación granadino-cubana; será el día 5 en el Universijazz. Fuera de abono estará la excepcional cantante caboverdiana Cesaria Evora en el primer concierto que dé en Andalucía, la emotiva cantante de mornas, emparejada por su vida torturada con Edith Piaff y Billie Holliday se presentará el 16. Cerrando este capítulo la pianista argentina residente en Granada Graciela Jimenez, que hace el estreno de su segundo discos "Garuando" publicado por el prestigioso sello Satchmo (22), y un curioso concierto que dará por primera vez la Banda Municipal interpretando temas de jazz (19). El tradicional ciclo de cine-jazz será los días 13-14 y 15 proyectando las películas Lulú en el Puente, Acuerdos y desencuentros y Salsa.
Pero no queda aquí la cosa, porque cuatro salas se han lanzado para conseguir que el jazz no pare tampoco hasta la salida del sol...por lo menos. El trío del pianista Jesús Hernández Duku Club acompañará a Emilio Maya los días 1y 2 en el Eshavira. En la misma sala actuara los días 8,9,10 y 11 el sexteto del percusionista brasileño Rubén Dantas, el 15 y 16 estarán el dúo formado por el guitarrista argentino Santiago Reyes y el trompetista norteamericano David Defries, mientras que cierran programación Teresa Luján y Celia Mur Quintet el 22. Por su parte el Secadero de Alhendín prepara los días 10 y 11 el regreso al toque del saxofonista Arturo Cid, la presentación del hiperpotente jazz eléctrico de Four Runners (17 y 18) y cierra a piano y guitarra con Henry Vincent y Carlos Martín. La opción caribeña la ofrece el Salsero Mayor con Sentimiento Salsero (10) y Son Soñando(26), mientras que desde la vega de Santa Fe el Alexis prepara la presencia del quinteto Toto-Silva y los sevillanos Blues Blasters.
Como podemos comprobar, si el lector ha tenido ganas y aliento para leer hasta aquí la cosa está apretada. Pues que ahorre porque hacen falta guardar energías para asistir a unos cuantos de ellos sin morir en el intento.